La Osteoporosis. |
Publicado en la revista |
| Cuando alguna vez en nuestra sociabilidad cotidiana nos deslizamos hacia algún tema que tenga que ver con nuestra salud, sin que nos demos cuenta, exponemos algunas enfermedades que sufrieron nuestros antepasados o sufren familiares presentes; entre los cuadros clínicos que solemos decir existe una común en lo que exponemos; la abundancia de fracturas de columna vertebral, caderas, muñecas, sumando a ella situaciones de microfracturas o una tendencia personal a producirlas. Podemos decir, que estamos ante una enfermedad llamada OSTEOPOROSIS. La verdadera causa de la osteoporosis no es absolutamente conocida; si se sabe, que está relacionada con un conjunto de factores que influyen en el desarrollo de la misma, y que son conocidos como “factores de riesgo". Se le denomina "EPIDEMIA SILENCIOSA", porque en las diversas etapas de la vida de cualquier hombre o mujer, no da signos externos, que nos dé la sensación de estar enfermos, y cuando acudimos a la visita médica por algún dolor reumático aparentemente sin importancia nos encontramos con la sorpresa de que a nuestros huesos les falta Calcio, Fósforo, Vitamina D, y otros componentes; aumentando el riesgo de obtener fracturas en sentido espontaneo por aspectos elementales como el toser, levantar algún peso, levantarse de una silla, al mismo tiempo que oímos, la expresión del accidentado: "he oído un chasquido" “me he roto la cadera”, siendo la mayoría de las veces fractura del fémur en su articulación con la cadera impidiéndole totalmente todo movimiento. Es una enfermedad que tiene que ver con el envejecimiento, se calcula que cada año, la enfermedad es responsable de más de 1,3 millones de fracturas de huesos; siendo su repercusión social y económica, uno de los más graves problemas sanitarios en los países desarrollados, unido paulatinamente al envejecimiento creciente de la población. En España concretamente, la producción de este accidente se calcula entre treinta y cuarenta mil casos clínicos siendo mayoritario el porcentaje que introduce invalidez; hay que tener en cuenta los costos quirúrgicos, hospitalización, medicamentos y otros que a veces no cuenta, como es la atención permanente de un familiar al cuidado del accidentado. En realidad la osteoporosis. Consiste en la pérdida de masa de los huesos, pierden densidad, se hacen porosos, pierden peso, tendiendo a romperse con facilidad porque han perdida componentes tan importantes como es el Calcio, proteínas, vitaminas, etc., etc., y algo tan importante como las hormonas. Por lo regular son las vértebras (espalda) la localización más frecuente con presentación ya citada de pequeñísimas fracturas junto con encorvamiento y disminución de la talla. Llevándolo al campo de la estadística, la enfermedad la sufre tanto hombre como mujer, aunque esta última en mayor proporción, siendo, mayor su cuantía a partir de la Menopausia, siendo edad y Menopausia influencia destacada en la osteoporosis. En los diversos ciclos de la vida de toda persona hombre o mujer durante la infancia y adolescencia, vamos acumulando calcio, proteínas, vitaminas y otros elementos, todos ellos formadores de hueso, fortaleciéndose la estructura de nuestro esqueleto; ingresando más de lo que gastamos. Si a ello, sumamos el ejercicio físico, nos ayudamos a una adecuada consistencia ósea. Pasando el tiempo, llegamos a la edad adulta y obtenemos un equilibrio entre lo que se ingresa para seguir formando hueso y lo que se gasta en el deterioro de cada día. En la siguiente etapa, que es la vejez, el balance se hace negativo, el gasto de masa ósea, es mayor de la que se ingresa en su formación, uniéndose a ello algo tan determinante como la pérdida de hormonas que inciden en el metabolismo de los huesos, donde nos podemos encontrar en una osteoporosis senil y otra osteoporosis post-menopáusica, produciéndose, el vaciamiento de nuestras reservas de calcio, vitaminas y los componentes que forma parte de nuestro contenido óseo. Hasta hace unos años el diagnóstico y tratamiento de la osteoporosis era verdaderamente difícil. Hoy conocemos mejor la enfermedad, poseyendo varios medios, entre ellos nos encontramos con la DESINTOMETRÍA que indica en toda su amplitud la densidad de nuestros huesos. Las personas muy delgadas poseen mayor riesgo de contraer la enfermedad, así como la anorexia. También se ha comprobado que las mujeres de raza negra tienen un menor riesgo de contraer la enfermedad que las que son blancas y asiáticas. Existen hábitos y costumbres que colaboran a la aparición de la enfermedad como es el tabaco, el alcohol, la vida sedentaria exenta totalmente de ejercicios físicos, junte con una alimentación errónea. Hemos de añadir, que para luchar frente a la enfermedad poseemos suficientes resortes como es la prevención; o si la hemos adquirido convivir con ella sin perder calidad de vida. En el capítulo de la prevención, exponemos que durante la adolescencia, sería recomendable tomar al menos 1200 mg. de calcio al día, hacer ejercicios que requieran fuerza, ejemplo levantar pesas, no fumar, no beber alcohol, y una alimentación rica en vitaminas sobre todo en vitamina k (hígado, vegetales, lechuga, guisantes, etc.…) El calcio es importante. Para absorberlo es necesaria la vitamina D, lo mejor para adquirirla es realizar un paseo diario de sol, si no tenemos alguna enfermedad que impida hacerlo. En nuestro país es suficiente la marcha diaria ya que somos el país europeo de tiempo más soleado. Si la enfermedad la tenemos a punto de instaurarse o ya adquirida, se impone una lucha permanente en los siguientes frentes: -1º. Hemos de saber el grado de cuantificación de la densidad de nuestros huesos, para ello hemos de realizarnos una DESINTOMETRÍA. -2º. Hemos de detener la pérdida de masa de nuestros huesos. -3º. Prevención del riesgo de fracturas. -4º. Todo lo que hagamos ha de ser tendente a mejorar la situación del enfermo de osteoporosis. Para ello se exponen las siguientes luchas como son, en el régimen de la alimentación, régimen de vida y medicación. En el régimen de alimentación hay que incluir en la dieta diaria alimentos ricos en calcio: leche, queso, yogur. Puede completarse de vez en cuando con sardinas frescas o en lata, zumo de naranja enriquecido con calcio, boquerones fritos con espina, nabos, brócoli, espinacas. El vino o la cerveza con mesura pueden acompañar a nuestros menús. Se recomienda un solo café al día. Las bebidas de alta graduación deben evitarse y es recomendable beber mucho agua. Por supuesto no hay que olvidar las legumbres y pescados. En el régimen de vida hay dos cosas que nunca han de hacerse: el no permanecer muchas horas al día sentado o en la cama, y la otra someter a la columna vertebral o espalda a flexiones o torsiones forzadas. Es recomendable paseos de 10-20 minutos diarios, no realizar movimientos bruscos, eliminación de obstáculos, suelos resbaladizos o húmedos, alfombras, cables. Se deben colocar antideslizantes en los cuartos de baño, y tener en la medida de lo posible buena visión. Se impone por lo tanto revisiones oftalmológicas. En el apartado de la medicación existen tipos de medicamentos. Hay que ser tenaces en la toma de ellos ya que el tratamiento es largo en el tiempo para encontrar la eficacia deseada. El médico es el profesional más idóneo para aconsejar la medicación más apropiada a uno o a otro enfermo con tratamiento más especializado. Como final decir que si se adquiere la enfermedad esta ha de ser asumida con naturalidad. Podemos defendernos de ella a poco que pongamos interés en nosotros mismos. Es deseable que los adolescentes tengan información sobre la enfermedad, porque es en este ciclo de la vida donde puede comenzar la prevención mediante la alimentación, ejercicio físico y obtención de hábitos saludables. Si en periodo adulto, o ya mayor ( no me gusta decir tercera edad) la enfermedad no se ha adquirido nos vale perfectamente la alimentación rica en calcio y ejercicio físico válido a tenor de nuestros años, cómo puede ser la gimnasia de mantenimiento. En caso contrario, si la poseemos, nos vale con defendernos de ella con una alimentación rica en calcio, ejercicios mediante paseos junto con la medicación. En el capítulo de la prevención, exponemos que durante la adolescencia, sería recomendable tomar al menos 1200 mg. de calcio al día, hacer ejercicios que requieran fuerza, ejemplo levantar pesas, no fumar, no beber alcohol, y una alimentación rica en vitaminas sobre todo en vitamina k (hígado, vegetales, lechuga, guisantes, etc.…) El calcio es importante. Para absorberlo es necesaria la vitamina D, lo mejor para adquirirla es realizar un paseo diario de sol, si no tenemos alguna enfermedad que impida hacerlo. En nuestro país es suficiente la marcha diaria ya que somos el país europeo de tiempo más soleado. Si la enfermedad la tenemos a punto de instaurarse o ya adquirida, se impone una lucha permanente en los siguientes frentes: -1º. Hemos de saber el grado de cuantificación de la densidad de nuestros huesos, para ello hemos de realizarnos una DESINTOMETRÍA. -2º. Hemos de detener la pérdida de masa de nuestros huesos. -3º. Prevención del riesgo de fracturas. -4º. Todo lo que hagamos ha de ser tendente a mejorar la situación del enfermo de osteoporosis. Para ello se exponen las siguientes luchas como son, en el régimen de la alimentación, régimen de vida y medicación. En el régimen de alimentación hay que incluir en la dieta diaria alimentos ricos en calcio: leche, queso, yogur. Puede completarse de vez en cuando con sardinas frescas o en lata, zumo de naranja enriquecido con calcio, boquerones fritos con espina, nabos, brócoli, espinacas. El vino o la cerveza con mesura pueden acompañar a nuestros menús. Se recomienda un solo café al día. Las bebidas de alta graduación deben evitarse y es recomendable beber mucho agua. Por supuesto no hay que olvidar las legumbres y pescados. En el régimen de vida hay dos cosas que nunca han de hacerse: el no permanecer muchas horas al día sentado o en la cama, y la otra someter a la columna vertebral o espalda a flexiones o torsiones forzadas. Es recomendable paseos de 10-20 minutos diarios, no realizar movimientos bruscos, eliminación de obstáculos, suelos resbaladizos o húmedos, alfombras, cables. Se deben colocar antideslizantes en los cuartos de baño, y tener en la medida de lo posible buena visión. Se impone por lo tanto revisiones oftalmológicas. En el apartado de la medicación existen tipos de medicamentos. Hay que ser tenaces en la toma de ellos ya que el tratamiento es largo en el tiempo para encontrar la eficacia deseada. El médico es el profesional más idóneo para aconsejar la medicación más apropiada a uno o a otro enfermo con tratamiento más especializado. Como final decir que si se adquiere la enfermedad esta ha de ser asumida con naturalidad. Podemos defendernos de ella a poco que pongamos interés en nosotros mismos. Es deseable que los adolescentes tengan información sobre la enfermedad, porque es en este ciclo de la vida donde puede comenzar la prevención mediante la alimentación, ejercicio físico y obtención de hábitos saludables. Si en periodo adulto, o ya mayor ( no me gusta decir tercera edad) la enfermedad no se ha adquirido nos vale perfectamente la alimentación rica en calcio y ejercicio físico válido a tenor de nuestros años, cómo puede ser la gimnasia de mantenimiento. En caso contrario, si la poseemos, nos vale con defendernos de ella con una alimentación rica en calcio, ejercicios mediante paseos junto con la medicación.
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