REVISTA ENEBRO-editorial nº47-septiembre 05

Verano seco... en casi todo.


Atrás dejamos un verano más seco que un bocadillo de serrín. Los expertos dicen que hace muchas décadas que no alcanzábamos estos valores de sequía. Se resienten nuestros montes, en los que los ocres y pálidos ganan la batalla en la polvorienta moqueta del primer horizonte.

Resentido está también nuestro pantano, el de La Tranquera, que hoy balbucea sus últimos hectómetros tras conseguir, sin llover una sola gota, dar agua durante todo el ciclo a la vega alta, media y baja del serpenteante Jalón. Parece querer sacar pecho y demostrar a todos que, si comienza el calor bien provisto de agua, no necesita de ningún otro embalse intermedio para amamantar a todos los hijos del Jalón.

Pero los que más han sentido la sequía han sido los manantiales, y especialmente el de la fuente del pueblo, que tras un año sin agua, se arregló tarde. Después de salir diez días con agua en la fuente nos encontramos de nuevo con el mismo problema: Seguimos sin agua por una rotura intencionada. El equipo de gobierno no parece entender que empalmar un tubo no es la solución, porque el problema real, no es que el tubo esté roto, no parecen darse cuenta de que, hoy por hoy, por encima de asfaltar calles y arreglar farolas, la fuente es lo que más preocupa a la gente. Deben emplearse a fondo y ser extraordinariamente diligentes en poner solución a tan acuciante problema.

Sí, hemos dicho bien, la sequía también llega a los grupos políticos del Ayuntamiento; sequía de proyectos, de ideas, de obras, de mejoras..., escasez de voluntad para hacer algo. El ayuntamiento no funciona. Unos votan no, por coherencia al haber votado en principio en contra de los presupuestos; o piden cuentas y que se modifiquen los referidos presupuestos; otros provocan para que les hagan moción de censura; todos hablan de cosas que las entiende un niño pequeño y hacen todo lo posible para no entenderse. Y otros prefieren se quemen o se sequen para que luego salga ”agua nueva”. El caso es que “cuando un Ayuntamiento se quema o se seca algo nuestro se quema o se seca...” ¿Serán capaces de llegar a consenso y aprobar unos nuevos presupuestos en bien del pueblo y no de los partidos y terminar con esta sequía?.

También hay sequía de claridad en los plenos: no sabemos lo que vota cada concejal en cada pleno porque no se hace una votación clara. Se debaten los temas y nos quedamos como estábamos, sin saber si se aprueba o no, y en muchos casos, creemos que ni los concejales lo saben. Exigimos, como ciudadanos, a todos los partidos del arco local, que tras debatir un tema, cada concejal diga clara y concretamente su voto, y que, al final de la votación, se aclare si el tema en cuestión se ha aprobado o no.

Pero toda sequía tiene sus excepciones, y en el caso de este verano, la tormenta llegó en un pleno en el que varios “peces gordos” del grupo popular, entre los que estaba el senador J. Ignacio Senao, se sentaron entre el público, al parecer con idea de exponer algunas consideraciones sobre el tema del agua y de la carta presentada al Ayuntamiento aludiendo a Mª Dolores Campos por la propietaria de los terrenos. El Alcalde, viendo que se avecinaba la tormenta suspendió sin más, los ruegos y preguntas del público que en otros plenos suelen ser habituales.

Hay otros - cambiando de tema -, que teniendo agua de sobra, parece que lo que no les llega es el riego. Hablamos de el o los “iluminados” que al igual que los hombres de Cromagnon, les da por hacer pintadas “rupestres” y, por si pasaban inadvertidos, le prenden fuego a un tractor y a un contenedor. Curiosa forma de ver la “Anarquía”. No tenemos más espacio para criticar éste lamentable hecho, tampoco hace falta, pues son ellos mismos los que se descalifican. Esperamos y deseamos que estos actos no se vuelvan a repetir, pues Sabiñán no se merece tener entre sus vecinos a este tipo de personas.

En fin, gracias a las fiestas en las que, entre tanta sequía, hemos podido beber algo y, sobre todo al que sin duda alguna es el “gran aguacero” de cultura, participación y diversión: el Verano Cultural, por el que, en este editorial y en varias ocasiones en el interior, felicitamos al Ayuntamiento, a las Asociaciones organizadoras y al público participante.

Aguacero de cultura también ha sido la presentación de tres libros. De una parte Francisco Tobajas con su repaso a la historia de la Señoría en el libro “La Morería y Señoría de Sabiñán”. Y de otra, “Calcena, la cara oculta del Moncayo” escrita por nuestro párroco Nicolás Sebastián. Y el tercero a cargo del profesor de adultos de Sabiñán, Felix Arenales, investigando sobre los acontecimientos que ocurrieron en torno a “Kimura y el cartero de Alpartir”.

Centrándonos en nuestra revista, y dado que este verano ha sido bastante animado en actividades hemos incluido en este número 40 páginas, 8 más de las habituales 32, aunque últimamente eran 36 páginas. Muchas noticias traemos en este número, algunas polémicas y complejas. También numerosas colaboraciones en forma de carta o de artículo. Incluimos un reportaje del Verano Cultural y otro de las Fiestas.

En cuanto a la asociación, comentar que incluimos en esta revista por segunda vez la hoja de recogida de datos para todos nuestros socios. Solamente las deben rellenar los socios-familia que hasta ahora no la han rellenado. Recordamos igualmente, una vez más, que los socios que no tienen todavía domiciliado el pago nos hagan llegar su número de cuenta. De esta manera nos evitaréis bastante trabajo en los cobros anuales.

En este número incluimos de nuevo dos láminas. Una como colaboración de nuestra asociación con la Cofradía de San Roque publicamos los “Gozos de San Roque”. La otra una vista de otoño patrocinada por la Casa Rural “Las Encantadas”.

La Junta Directiva.

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