REVISTA ENEBRO-editorial nº 48-diciembre 05

Cajón “desastre”.

A estas alturas, y hablando del Ayuntamiento, nos parecen ya todas las palabras usadas, los adjetivos manoseados y todas las expresiones reiteradamente viejas. Parece estar ya todo dicho.

Es curioso ver la triste y gigantesca desconexión entre la gente corriente y los políticos de nivel nacional; pasamos de sus discursos, debates y cifras. Parece que no van con nosotros.

Algo muy parecido podría ocurrir en Sabiñán: ésta desconexión total entre gentes y dirigentes, sería triste, injustificable, y vergonzosa cuando llega a un pueblo de 800 habitantes como Sabiñán, y tendría como responsables a los ediles de su Ayuntamiento.

Como vamos más gente que nunca a los plenos, deben pensar que estamos muy interesados en sus encontronazos y no se dan cuenta de que algunos vamos como el que va a ver Gran Hermano; a ver quién critica más a quién, con qué sandez nos sorprenden hoy o qué chascarrillo comentaremos con el vecino en las escaleras del Consistorio a la salida del pleno. Otros vamos a ver proyectos y realidades y solo recibimos clases de derecho. Y casi todos coincidimos en que se ha convertido en un circo de intereses de partido en el cual sólo hay un perdedor: el pueblo.

Prueba de ello fue el último pleno extraordinario en el que el alcalde jugó sus cartas convocándolo dentro de los días que permite la legalidad, pero fuera del plazo que solicitaba y hubiera deseado la oposición, consiguiendo con ello que fuera aprobado su presupuesto de 2005, en definitiva “paso la reválida” con “aprobado por los pelos”. En este pleno, el concejal socialista descargó una incansable cascada de acusaciones e insinuaciones en contra del equipo de gobierno, que parecían más destinadas a desgastar que a aportar soluciones o acusaciones serias y demostradas. Mientras, el alcalde, aguantando el chaparrón, y ante la importancia de las acusaciones que se vertían sobre él, no presentó ninguna defensa solvente. Por otra parte, el grupo Popular, se mantuvo sin decir una sola palabra en todo el pleno, como regocijándose en las ganancias futuras del actual río revuelto.

Fuera del pleno, pero siguiendo con el tema, hemos visto en días pasados en la prensa escrita que las modificaciones en los presupuestos eran sobre salarios y sobre una subvención hecha a nuestra asociación. En la primera cuestión no sabemos a que se debe, pero sobre la segunda nos vemos obligados a aclarar que efectivamente pedimos una aportación al ayuntamiento para la compra del terreno en el que se encuentra el Enebro. No podemos entender las quejas ante esta donación, ya que como indicamos en su momento, nuestra idea es donar ese terreno al ayuntamiento en el futuro. Nos ponemos tristes solo de pensar que en un pueblo que ha vivido de sus plantas y ha sido conocido en todos los rincones del mundo por ellas, haya ediles que no sean sensibles a apoyar iniciativas como esta.

En todo este cajón “desastre” de oscuridad, la luz la ponen, como verán en el aplauso, las pacientes gentes de Sabiñán, que un día tras otro dan lecciones magistrales desde la calle, de compañerismo, competencia, unidad y compromiso con el pueblo, acabando todas las conversaciones sobre estos temas con la misma frase: Estos siete ediles, ¿no se darán cuenta que lo más importante es que el pueblo funcione?

Por otro lado está el lamentable estado del Palacio de Argillo. El ayuntamiento no puede comparlo, la DGA no ha sido capaz de otorgarle ninguna figura de protección, nuestro ayuntamiento tampoco le quiso otorgar el título de “Bien de Interés Local” y el tiempo pasa sin solución.

En cuanto a nuestra Asociación y como viene siendo habitual en los últimos años queremos convocar a todos nuestros socios a la Asamblea Anual que será el viernes día 6 de enero a las 7 de la tarde en el Pabellón. En ella daremos un repaso a las actividades realizadas, a los neuvos proyectos, al estado de cuentas y otros asuntos que sean propuestos.


La Junta Directiva.

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